viernes, 27 de abril de 2012

Felices Sueños.

Estar sentados en la playa, ir de la mano a por un helado y que no me sueltes ni para cogerlo y pagar. Irnos de allí felices y sonriendo, y empezar una guerra de helado por un comentario tonto con mucha gracia. Primero, tú coges una pizca de helado con tu dedo índice y me manchas la nariz, entonces yo te estampo mi dulce helado de fresa en tus perfectos labios, y al verme mirándolos con deseo, me dices mirándome fijamente a los ojos que te lo quite como sólo yo sé, como si no existiera nadie más, como si fuera una cosa de dos, una cosa solo entre tú y yo. Pasar las horas hablando y besándonos apasionadamente con el mar como escenario y no poder evitar reírme de tus chistes malos. A la hora de irnos a casa, insistes en acompañarme y después de un rato de discusiones absurdas, cedo y vienes. De camino allí, vamos abrazados, hablando de cosas sin importancia, riéndonos y de vez en cuando nos damos un empujón cariñoso, estamos muy bien, pero cuando llegamos a mi casa veo que me miras serio, pero concentrado, como examinando cada milímetro de mi cara, para recordarla siempre. En ese instante, al notarte raro te pregunto: ''¿Qué te pasa?'' y  me sorprendes con un sincero: ''Te vas de mi lado'' y te digo: ''¿Yo? Jamás haría eso, es algo temporal. Te amo demasiado'' y un microsegundo después sentir tus labios sobre los míos, el último beso por hoy, deseándome felices sueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario